Problema — La historia empieza en Tenerife
Tenerife · Hace 4 años
Yo fui a Isla 23 como ponente. Y salí desconcertado.
Por aquel entonces yo ya vivía metido en marketing.
Campañas. Funnels. Copy. Lanzamientos. Ads. Conversiones.
Todas esas cosas que nos encantan a los que tenemos el cerebro ligeramente estropeado.
Así que cuando Bárbara me invitó como ponente a Isla 23, fui pensando que iba a ver un evento de negocios.
Pero no fue eso lo que me encontré.
Me encontré gente que había viajado de la otra punta del mundo para estar allí.
Personas increíbles, todos con una conexión brutal.
Que sentían aquello como suyo.
Gente haciendo fotos, hablando, participando, conectando entre ellas, volviendo a otros encuentros y trayendo a otra gente.
No era simplemente una audiencia reunida en una sala.
Y eso, para alguien como yo, era rarísimo.
Porque en internet estaba acostumbrado a ver justo lo contrario.
Personas publicando todos los días.
Currándoselo un montón.
Grabando reels, Escribiendo emails. Regalando contenido.
Intentando “aportar valor”.
Incluso muchos con cientos de miles de visualizaciones...
...pero con muy poca capacidad de motivar y movilizar.
De hecho si te pasa que te respondan a comentarios, encuestas, inscripciones, ventas…
Presta mucha atención a todo lo que vas a ver en esta página…
Ese día entendí que tener atención y tener movimiento no son la misma cosa.
Puedes tener miles de personas mirando y seguir sin tener una sola persona que realmente se sienta dentro.